Tu estás en  España
o Selecciona un país diferente

DHL MUESTRA LAS LECCIONES APRENDIDAS EN LA PANDEMIA Y DA LAS CLAVES PARA PLANIFICAR EL FUTURO DE LA DISTRIBUCIÓN DE VACUNAS

Presenta el libro blanco "Revisiting Pandemic Resilience"

Nota de prensa: Madrid, 18 de mayo de 2021 

  • Con la participación de más de 350 instalaciones, DHL ha distribuido hasta la fecha más de 200 millones de dosis de vacunas a más de 120 países
  • A partir de 2022 se necesitarán entre 7.000 y 9.000 millones de dosis de vacunas más al año para mantener bajas las tasas de (re)infección y frenar el ritmo de las mutaciones del virus
  • Los modelos de distribución y entrega de última milla adaptados localmente y una reserva constante de vacunas seguirán siendo fundamentales después de 2021
Hace más de un año que el mundo se despertó con la noticia del nuevo virus SARS-COV-2. Lo que siguió fue la mayor crisis sanitaria mundial en 100 años. Los trastornos en todos los aspectos de la sociedad han sido profundos. 

La logística y la gestión de la cadena de suministro han desempeñado un papel fundamental para garantizar la disponibilidad y la distribución de medicamentos, vacunas, kits de pruebas, suministros auxiliares médicos y equipos de protección individual. Con más de 200 millones de dosis de todas las vacunas aprobadas distribuidas a más de 120 países y 9.000 vuelos operados en los que participaron más de 350 instalaciones y centros logísticos de DHL, la compañía ha formado parte de la primera línea de respuesta a la pandemia desde su inicio. 

DHL ha creado más de 50 colaboraciones bilaterales y multilaterales con socios, tanto del sector farmacéutico como del sector público, y varios servicios nuevos dedicados a frenar la expansión del virus. Toda esta experiencia ha sido recogida por DHL en el libro blanco "Revisiting Pandemic Resilience" (puede descargarse íntegro aquí) que se presenta hoy, y en el que se muestra cómo y qué ha aprendido el sector logístico de la carrera contra el COVID-19 para estar mejor preparados de cara a manejar las emergencias de salud pública en el futuro.

Como explica Katja Busch, director comercial de DHL, “La logística y la gestión de la cadena de suministro desempeñan un papel fundamental en la lucha contra la pandemia. Mantener las cadenas de suministro en funcionamiento y garantizar la entrega de los suministros sanitarios esenciales ha proporcionado valiosas lecciones. Desplegamos nuevos servicios dedicados a la distribución de vacunas a una velocidad sin precedentes. Todos los sectores, las industrias y las naciones deben trabajar juntos para finalizar con éxito la fase aguda de esta pandemia. La formación de asociaciones sólidas y el aprovechamiento del análisis de datos serán fundamentales. Hemos de seguir preparados para afrontar altos volúmenes de pacientes afectados y de vacunas a distribuir, manteniendo a todo rendimiento la infraestructura y la capacidad logística al tiempo que planificamos las fluctuaciones estacionales, proporcionando una plataforma estable y bien equipada para los próximos años”.

En estos últimos 15 meses se han dado importantes logros en I+D, acuerdos políticos y avances en  la producción y la gestión de la cadena de suministro que, combinados, nos ayudarán a superar la crisis sanitaria como comunidad mundial.  Si la I+D, con el desarrollo de vacunas a una velocidad cinco veces superior a cualquier otra antes en la historia y cuadruplicando las capacidades de producción de vacunas previas, cimentó el principio del fin de la crisis, la logística ha sido fundamental para su distribución.  Pese a requisitos de cadena de frío a gran escala sin precedentes, de hasta -70°C, la logística ha podido desplegar la distribución tres veces más rápido de lo habitual. Además, la acción multilateral de los organismos de salud pública y diferentes gobiernos de todo el mundo ha proporcionado un marco propicio para el rápido desarrollo y despliegue de las vacunas.

La colaboración es clave para la distribución mundial de vacunas 

Se necesita suministrar alrededor de 10.000 millones de dosis de vacunas en todo el mundo para alcanzar altos niveles de inmunización a finales de 2021. Sin embargo, sólo cuatro países han logrado tasas de vacunación superiores al 50% hasta la fecha, y muchos de los restantes países y territorios tienen infraestructuras menos desarrolladas, lo que dificulta la distribución y el almacenaje adecuado. Para acelerar la distribución de las vacunas hay que tener en cuenta las siguientes claves: 

  • Las industrias y los países deben fomentar la colaboración, prestando especial atención a la creación de asociaciones sólidas y de una red de datos globales de apoyo.
  • Para que el suministro entrante sea seguro, se necesita una gestión proactiva de la capacidad de transporte y flujos de retorno sostenibles para el envasado. Esto es especialmente crítico, ya que más del 95% de las dosis de la vacuna contra el COVID-19 a nivel mundial se produce en sólo ocho países desde los que han de ser distribuidas a todo el mundo.
  • También deben ponerse en marcha modelos de distribución de última milla adaptados localmente, centrándose en la ubicación estratégica de los almacenes, en la sincronización del flujo de vacunas y productos auxiliares, así como en el número y la ubicación de los puntos de vacunación. 

Además, la infraestructura y la capacidad logística establecidas deben mantenerse en el mejor nivel a futuro, ya que en los próximos años se necesitarán entre 7.000 y 9.000 millones de dosis de vacunas al año para mantener bajas las tasas de (re)infección y frenar el ritmo de las mutaciones del virus, sin contar las fluctuaciones estacionales.

Planificar el futuro 

Para planificar el futuro es esencial identificar y prevenir las crisis sanitarias de forma temprana a través de asociaciones activas, la ampliación de los sistemas de alerta mundial, un programa integrado de prevención de epidemias e inversiones específicas en I+D. También se recomienda ampliar e institucionalizar la contención del virus y las contramedidas (por ejemplo, el rastreo digital de contactos y las reservas nacionales), para garantizar una preparación estratégica y unos tiempos de respuesta más eficientes. Para facilitar un rápido despliegue de la medicación (diagnósticos, terapias y vacunas), los gobiernos y las industrias deberían mantener activada la capacidad inmediata de fabricación a gran escala, planes continuados de investigación, producción y adquisición, así como ampliar las capacidades de despliegue local para hacer frente a los picos de demanda que puedan surgir.